Algunas cosas que creo: Creo que cómo decidimos hacer las
cosas es un misterio, también creo que indagar en las verdaderas motivaciones es
solo para valientes. Creo también que primero hacemos y después, si tenemos que
explicar las causas, buscamos alguna motivación que se ajuste y que nos haga
quedar bien con las otras personas. También en los casos en que hacemos algo y
sabemos la causa, la vamos a esconder diciendo otra que puede ser cierta, pero
no la principal. Al parecer detrás de nuestras decisiones y actos hay de todo
menos conciencia, control o lógica, sino mas bien fuerzas invisibles de las que
le pueden preguntar a su amigo psicólogo mas cercano.
Sí, todo es mentira,
manipulación y misterio. Lo que pasa es que estamos convencidos de que mentir
es terrible, que decir la verdad es una virtud y que el mundo sería un mejor lugar
si todos fuéramos trasparentes. La
mentira esconde nuestro lado oscuro, nuestra verdadera, terrible, humana naturaleza
y proyecta la ilusión que nos permite tolerarnos y vivir unos con otros. Este
post es para defender ciegamente el derecho de tener terribles motivaciones detrás
de nuestros actos así como el derecho a esconderlas dentro de ese cofre en que
guardamos eso que no queremos compartir, con la mentira de guardiana. Entonces, para
ser claro: Estoy justificando la mentira?
Sí descaradamente. Es intrínsecamente
mala la mentira? No lo creo. Tendrá una función? Probablemente sí, y muy
importante. Existe alguien que no mienta? No lo creo. Y si existiera, como le
iría en este mundo? muy mal. La mentira
es una elaboración mental compleja, implica crear una realidad alternativa,
considerando los posibles caminos por los que podría ser descubierta, o sea,
realidades posibles que es necesario cubrir quizás con otra mentira, o
obligando a otro a mentir. En otras palabras,
implica anticipar, nada menos, que la conducta humana. Las personas que
hacen bien esta tarea son consideradas inteligentes, astutas, y posiblemente
ganan mucho dinero. Quizás la mentira es una herramienta que ha surgido junto
con la inteligencia del ser humano, con la finalidad de resguardar lo que
creemos importante y/o lograr los objetivos personales.
No mentir….pamplinas!! Todos entendemos el concepto de
mentira piadosa o blanca, relativizando aquel mandamiento cristiano que la
prohíbe, sin considerar la complejidad de las relaciones humanas. En la
naturaleza, la mosca más horrible tiene su función, quizás del mismo modo la
tiene la mentira en nuestra sociedad.
Todos aceptamos mentirle a un
niño sobre ese viejo que trae regalos en navidad ya que estamos convencidos de
que les proveemos un mundo mágico. O le
mentimos a los seres queridos porque le censuramos una verdad por considerarla
“mucho” para ellos, situación que cuando ocurre me insulta profundamente.
Todos somos mentirosos, nos mentimos a nosotros mismos con
descaro, solo para transitar con cierta estabilidad por esta vida, estamos
obligados a mentir, lo importante es que no se note, la estrategia es mentir
sobre la mentira, haciéndola parecer verdad. La mentira es inevitable, sólo se puede confiar en quienes la usan para le bien, porque los buenos también mienten,
pero con responsabilidad.

No es necesario mentir. Cuando uno hace lo que realmente lo hace feliz desde el comienzo, es decir, no te mientes a ti mismo, después no tienes que inventar mentiras pa justificar nada no?... No sé, yo no miento mucho, no lo necesito.
ResponderBorrarEres una mentirosa responsable, pero todos necesitamos mentir. Por eso eres la mejor.
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