
Esto de entender y hablar un idioma a medias debe parecerse
a la afasia. No me dedico a la afasia, quizás hable puras tonteras, pero
comprendo a las personas que me hablan en inglés. El contexto, los gestos y expresiones faciales
ayudan, sin embargo expresivamente soy un trancado, con baja fluidez dificultad para acceder a las palabras. Al
menos comunicativamente es comparable, la gente no tiene paciencia, termina
mis enunciados y me
mira con cara de “Y que cresta me quiere decir este
chileno? Quien lo dejo venir para acá?” jajaj, en rigor tengo un problema
funcional que lo vivo como discapacidad. Y se nota, es una barrera importante que
determina por ejemplo mi inserción laboral y condiciona mi personalidad, ya que
no tengo la riqueza que otorga el dominio del lenguaje. Esto puede llegar a tal
nivel, que hay tallas que simplemente no
puedo decir, no tengo el dominio necesario para manejar las sutilezas del humor.
Venir a Sydney ha sido bueno para el espíritu, el alma, mi
vida, pero también par mi profesión como un excelente ejercicio de empatía con
mis pacientes, se los recomiendo colegas.
Yo no me siento discapacitada, me siento como con una ninha vieja, osea, como si tuviera 10 anhos en mi propio pais..
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