Un día paseando por el parque que está al frente al
departamento en que vivo se me ocurrió ir al baño. Según mi experiencia en Sydney
cada vez que quieres ir al baño basta
con hacer un paneo en 360 grados para encontrar muy cerquita tuyo justo lo que
necesitas y por costo cero. Así di con esta pequeña construcción que no parecía
baño desde el principio, sino más bien esa salita donde el personal de
mantención de plazas guarda sus
herramientas, ropa y cosas personales. Me acerco igualmente atraído por el
símbolo universal de baño donde se ven las siluetas cuadradas de un hombre y
una mujer. Al principio no pude entrar, no había manilla en esta gran puerta plateada, más bien digna de bóveda de seguridad. Titilaba frente a mí una luz verde que según los carteles indicaban que estaba “vacante”. Aún no puedo entrar. Tuve que explorar un poco para encontrar un botón misterioso, que bastó con tocarlo para que finalmente la puerta se abriera sola con sistema de corredera, como en el Enterprise. Una vez adentro la luz se prendió sola, comenzaron los ruidos de los extractores de aire y una voz masculina y electronizada pero amigable me dio la bienvenida y comenzó a darme instrucciones. INSTRUCCIONES!!!!!!!! jajajaj, “ni que las necesitara” pensé. La sala era amplia, toda plateada, con manillas por todos lados, todo perfecto para personas con silla de rueda o cualquier otra dificultad. Llegué al WC, plateado por supuesto. En ese momento la voz de hombre había dejado de hablar y qué sucede?, es cambiada por una agradable música jazz que no reconocí, quién sabe?, quizás tiene sus principios en la musicoterpia y es buena para estimular la musculatura lisa. Finalmente hice lo mío, luego de lo cual, por supuesto busco la cadena, no la encuentro, claro, no me importa, en un baño público nadie espera tanta salubridad y no pensaba tocar ninguna superficie, así que ese detalle simplemente lo dejé ir.
Luego me acerque al lavatorio, de nuevo no hay llaves ni
botones, seguía la música de fondo, sólo veo esta abertura en la pared donde decía
que ahí estaba el jabón, el agua y el secador de manos de aire caliente, mas yo
no los veía. Como un niño chico meto mis manos en esta abertura y PUM!!! Para mi
sorpresa una ración de jabón simplemente apareció sobre mi mano, salgo de mi
sorpresa cuando caigo en cuenta de que finalmente la cadena en el WC fue
accionada también. Luego moví mis manos
unos centímetros hacia la derecha, y PUM! Agua fresca, y para finalizar, muevo
por última vez mis manos y me encuentro
con el secador de manos, todo de origen invisible. En ese momento la música se
detiene, la voz comienza a hablarme
nuevamente, dice muchas cosas que no comprendo, pero increíblemente sus últimas
palabras fueron claras: “Gracias por usar baños (la marca que no recuerdo)”
JAJAJAJAAJ, me dio las gracias por hacer mis cochinadas!!!!! “Gracias a ti educado
baño” pensé. Finalmente toqué un botón como
el de la entrada, la puerta plateada se abrió dejándome el paso nuevamente. La música ya no suena, la
luz se apaga, salgo y esta bóveda se
cierra atrás de mí nuevamente. Así nomás,
de nuevo me encontré en este parque todo verde, lleno de árboles añosos y
apariencia rústica.
Que aprendí de esta experiencia? que los viajes en el tiempo
SÍ existen, yo lo viví, yo mismo fui al
futuro, en un viaje que me llevó de ida y vuelta nada menos que al baño del
capitán KIRK. Tremenda experiencia.
JUAJAJAJAJAJAJA... Te juro que te imagino dándote vueltas a saltitos... jajajaja...
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